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Agua verde en la piscina: qué comprobar antes de añadir productos

El agua verde no siempre tiene la misma causa. Medir primero y revisar la instalación evita dosificar de más o de forma equivocada. Un orden claro en ocho pasos.

Por AQELIO-redactie5 min de lectura

Respuesta corta: no te bañes en agua verde y no empieces a añadir de todo. Mide primero el pH y el cloro libre, revisa la bomba, el filtro y los skimmers, retira la suciedad y cepilla. Después lleva el pH al rango, ocúpate de la desinfección según la etiqueta y tu volumen de agua, deja funcionar el filtro y vuelve a medir. Si el agua no mejora o cambia de color justo después de añadir cloro, recurre a un profesional de piscinas.

El agua verde puede tener distintas causas

La causa más habitual es el crecimiento de algas, normalmente porque no hay suficiente desinfectante activo en el agua. Pero "poco cloro" puede tener a su vez distintos orígenes, y no todo tono verde son algas.

Lo que ves o midesPosible causaQué comprobar
Cloro libre bajo o a ceroEl consumo supera la dosis, por ejemplo tras calor, lluvia o mucho usoRutina de dosificación, uso, tiempo reciente
Hay cloro, pH altoEl cloro actúa peor con un pH altoValor de pH y corrección según la etiqueta
Hay cloro, se usa estabilizanteEl cloro estabilizado necesita un nivel de cloro libre más altoNivel de estabilizante, consejo de tu proveedor
Paredes resbaladizas, depósitos verdes en las esquinasLas algas se han adherido a las superficiesCepillado, zonas con poca circulación
El agua se vuelve verde o azul verdosa poco después de clorarPosibles metales disueltos (por ejemplo de agua de pozo o tuberías)Haz analizar los metales o consulta a un profesional
Suciedad en el fondo, skimmers llenos, poca corrienteFiltración y limpieza insuficientesBomba, filtro, cestillos del skimmer y de la bomba

Una foto puede ayudar a describir el problema, pero no sustituye a una medición química: el mismo verde puede corresponder a valores muy distintos.

El orden: ocho pasos

1. No bañarse

El agua verde indica un problema de calidad del agua. Además, en agua turbia apenas se ve el fondo, lo que aumenta el riesgo de accidentes. Espera a que el agua vuelva a estar transparente y las mediciones sean correctas.

2. Mide el pH y el cloro libre

Usa una tira reactiva o un kit de análisis y sigue las instrucciones del fabricante. Según los CDC, un kit DPD da el resultado más preciso; las tiras sirven, pero son menos exactas. Si usas estabilizante (ácido cianúrico, presente también en muchas pastillas de cloro), mídelo también si tu método lo permite. Ojo: con un nivel de cloro muy alto, la prueba puede "decolorarse" y mostrar por error un valor bajo o cero.

3. Revisa la instalación

¿Funciona la bomba? ¿Está limpio el filtro o necesita un contralavado? ¿Están llenos los cestillos? Un tratamiento sirve de poco si el agua no circula ni se filtra bien.

4. Retira la suciedad y cepilla

Saca hojas y suciedad gruesa y cepilla paredes, escalones y esquinas. La materia orgánica consume desinfectante y las algas adheridas son más difíciles de alcanzar.

5. Lleva el pH al rango

Para piscinas particulares, los CDC indican un pH de 7,0 a 7,8. Corrige según la etiqueta de tu producto de pH y tu volumen de agua, deja circular y vuelve a medir. Por qué esto va antes de la desinfección lo explicamos en pH y cloro en la piscina: por qué medir ambos.

6. Ocúpate de la desinfección según la etiqueta

Elige un producto pensado para tu situación y sigue la dosis de la etiqueta para tu volumen de agua y los valores medidos. Un alguicida puede ayudar si la etiqueta lo indica, pero no sustituye una buena desinfección.

7. Mantén la filtración y limpia el filtro

Haz funcionar la instalación como recomiende el fabricante durante un tratamiento. Las algas muertas y la suciedad acaban en el filtro; revísalo entre medias y límpialo o haz el contralavado según el manual.

8. Vuelve a medir y anótalo

Tras el tiempo de espera de la etiqueta, mide de nuevo el pH y el cloro libre. Repite una corrección solo si la medición lo justifica. Anota lo que has hecho para ver antes qué funciona la próxima vez.

¿Cuándo pedir ayuda?

  • El agua sigue verde o turbia aunque los valores estén en rango y la instalación esté limpia y en marcha.

  • El agua cambia de color justo después de añadir cloro.

  • Dudas qué producto es adecuado para tu instalación, o las etiquetas se contradicen.

  • Hay molestias como irritación de piel u ojos después de bañarse.

Un profesional de piscinas puede analizar el agua más a fondo, por ejemplo los metales, y revisar la instalación.

Prevenir es más fácil

El agua verde rara vez aparece de un día para otro sin señales previas. Medir con regularidad, sobre todo después de días calurosos o de mucho uso y tras la lluvia, marca la diferencia. Si reconoces más de estas trampas, lee también 7 errores comunes en el mantenimiento de la piscina.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tarda el agua verde en volver a estar transparente?

Depende de la causa, el volumen, el grado de suciedad y tu instalación. No te fíes de un plazo fijo, sino de las mediciones y la transparencia juntas.

¿Puedo bañarme en cuanto el agua esté transparente?

Solo cuando también el pH y el desinfectante estén en el rango recomendado y haya pasado el tiempo de espera de los productos utilizados. La transparencia por sí sola no demuestra que el agua sea segura.

Este artículo es información general, no un consejo personal. Sigue siempre la etiqueta de tus productos y las instrucciones de tu instalación; si tienes dudas, consulta a un profesional de piscinas.

Fuentes

  1. Home Pool and Hot Tub Water Treatment and Testing — U.S. Centers for Disease Control and Prevention (CDC)
  2. Guidelines for Keeping Your Pool Safe and Healthy — CDC
  3. Use Pool Chemicals Safely (poster) — CDC
  4. Understanding the importance of the active free chlorine content of the free chlorine test (TN60) — Pool Water Treatment Advisory Group (PWTAG)